El catálogo de medicamentos pasó de 2,753 a 1,929 claves — y los hospitales de segundo nivel del IMSS-Bienestar trabajarán con 871

El catálogo de medicamentos pasó de 2,753 a 1,929 claves — y los hospitales de segundo nivel del IMSS-Bienestar trabajarán con 871

Entre 2019 y julio de 2026 se acumularon 12,974 reportes de falta de medicamentos. Especialistas advierten que la reducción de claves y una nueva política de etiquetado pueden agravar el desabasto en los próximos meses.

SaludCiudad ·

"No hay, regrese la semana que entra" dejó de ser una anécdota hace años. Es la experiencia documentada de decenas de miles de pacientes, y en 2026 tiene un componente nuevo: no solo falta lo que debería haber, sino que la lista de lo que debería haber se está encogiendo.

La Secretaría de Salud redujo el catálogo de medicamentos de 2,753 a 1,929 claves. Y para los hospitales de segundo nivel del IMSS-Bienestar, la cifra anunciada baja a 871 claves autorizadas.

  • 12,974 reportes de pacientes y organizaciones por falta de medicamentos entre 2019 y el 16 de julio de 2026
  • 270 casos registrados durante 2026 en distintos estados
  • 2,753 → 1,929 claves en el catálogo de la Secretaría de Salud
  • 871 claves autorizadas para hospitales de segundo nivel del IMSS-Bienestar

(Fuentes: Proceso, Infobae, El Sol de Puebla, Consultor Salud, Buzos)

Por qué el número de claves importa

Una clave es un medicamento específico, en una presentación específica, que el sistema público está autorizado a comprar y surtir. Reducir claves no es lo mismo que reducir medicamentos disponibles — parte del recorte elimina duplicidades y presentaciones redundantes, y eso es defendible.

El problema aparece cuando la clave que desaparece es la alternativa que le funcionaba a un paciente concreto. En tratamientos crónicos, psiquiátricos y oncológicos, la sustitución no siempre es neutra: cambia la tolerancia, la posología o la respuesta. Y cuando el segundo nivel opera con 871 claves, el margen del médico para ajustar se estrecha justo donde los pacientes son más complejos.

El desabasto se concentró en IMSS-Bienestar

Los reportes apuntan a que el problema se concentra en IMSS-Bienestar, atribuido a la transición del modelo de atención, ajustes en la distribución de insumos y cambios en los esquemas de prescripción. En Puebla, la propia institución reconoció el desabasto y recurrió a compras externas. En Oaxaca, personal médico denunció falta de insumos en urgencias.

Es la población sin seguridad social la que depende de ese sistema — es decir, exactamente quienes no tienen la opción de comprar el medicamento en una farmacia privada cuando no hay.

Qué hacer si te toca

Hay pasos concretos que sirven, y conviene conocerlos antes de necesitarlos:

  • Pide la constancia de no surtimiento por escrito. Sin ese documento, para el sistema el episodio no existió. Con él tienes base para escalar y, en algunos casos, para reembolso.
  • Pregunta por el mismo principio activo en otra presentación. A veces no hay la tableta y sí la solución inyectable, o una dosis distinta que permite ajustar.
  • Escala dentro de la unidad y después a la oficina de atención al derechohabiente.
  • Nunca suspendas por tu cuenta un antirretroviral, un anticonvulsivo, un inmunosupresor, un anticoagulante o un oncológico. Habla con tu médico primero.
  • Busca a las organizaciones de pacientes de tu padecimiento: documentan casos, presionan institucionalmente y conocen atajos que nadie te va a decir en ventanilla.

La guía completa, con los pasos en orden y a quién escalar, está en Desabasto: qué hacer cuando no hay tu medicamento.

Lo que viene

Especialistas advierten que el abasto podría agudizarse en los próximos meses por una nueva política de etiquetado sumada a la reducción de claves. Si dependes de un medicamento del sector público, el momento de tener una copia de tu receta, tu constancia y el contacto de una organización de pacientes es ahora, no en la ventanilla.

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