
México ya tiene vacuna contra el dengue en el papel — y ni una sola fecha para ponértela
Cofepris aprobó Qdenga en marzo y el Consejo de Salubridad General la metió al Compendio Nacional en agosto, pero solo para adolescentes de 10 a 14 años y sin decir cuántas dosis se compran ni cuándo. Mientras tanto, la Secretaría de Salud suma 4,152 casos confirmados y 7 muertes en el año, con Sonora, Veracruz y Tabasco a la cabeza, y en la farmacia privada la vacuna anterior costaba hasta MX$2,800 por dosis.
Si vives en Hermosillo, Veracruz o Villahermosa, ya conoces el ritual de septiembre: lluvia, charcos, zancudos y algún vecino con fiebre, dolor detrás de los ojos y el diagnóstico que nadie quiere oír. Este año hay una novedad que suena a buena noticia: México ya tiene una vacuna contra el dengue autorizada, registrada y —desde agosto— incluida en la lista oficial de insumos que el sistema público puede comprar. La mala noticia es que eso es todo lo que hay. Ni fecha, ni cantidad, ni estado prioritario. Una vacuna en el papel no pica menos que un mosquito en la piel.
Vamos por partes, porque la historia tiene tres capítulos y ninguno termina en tu brazo.
- 5 de marzo de 2026: Cofepris aprueba el registro sanitario de Qdenga (TAK-003, de Takeda), vacuna tetravalente de virus vivos atenuados; esquema de 2 dosis con 3 meses de intervalo
- 19 de agosto de 2026: el Consejo de Salubridad General publica en el DOF su incorporación al Compendio Nacional de Insumos para la Salud, indicada solo para adolescentes de 10 a 14 años sin comorbilidades (la OMS la recomienda de 6 a 16)
- Sin fecha, sin cantidad, sin estados: al 2 de septiembre la Secretaría de Salud federal no ha anunciado cuántas dosis comprará ni cuándo arranca la campaña
- 4,152 casos confirmados, 2,237 con signos de alarma o graves y 7 defunciones en 2026, con corte al 17 de agosto, según la Secretaría de Salud; Sonora (1,047), Veracruz (726), Tabasco (546), Sinaloa (470) y Quintana Roo (208) concentran 72%
- 17,304 casos notificados y 2,479 hospitalizados en el IMSS hasta la semana 27, 36.7% menos que los 27,354 del mismo periodo de 2025 (cifra del propio IMSS, que cuenta casos notificados, no confirmados)
- MX$2,500 a MX$2,800 por dosis: lo que costaba la vacuna anterior (Dengvaxia, de Sanofi) en clínicas privadas en 2023-2024, en esquema de 3 dosis
(Fuentes: Cofepris vía Infobae; acuerdo del Consejo de Salubridad General en el DOF, reportado por Excélsior y UDGTV; Panorama Epidemiológico de Dengue de la Secretaría de Salud citado por Excélsior; comunicado del IMSS del 1 de septiembre de 2026; Milenio y El Cronista sobre precios privados.)
Capítulo uno: la aprobación que nadie discute
El 5 de marzo, Cofepris le dio el registro sanitario a Qdenga, la vacuna de la japonesa Takeda que ya se aplica en 41 países, entre ellos Brasil, Argentina y Colombia. Es tetravalente —cubre los cuatro serotipos del virus— y de virus vivos atenuados, lo que en cristiano significa que le presenta a tu sistema inmune una versión debilitada del enemigo para que aprenda a reconocerlo. Dos dosis, tres meses entre una y otra. Los ensayos clínicos siguieron a más de 20 mil personas hasta siete años y mostraron que reduce los casos sintomáticos y las hospitalizaciones, sobre todo donde el virus circula todo el año. Es decir: exactamente el sur y el Golfo de México.
Hasta ahí, aplauso. La aprobación era el paso difícil y se dio.
Capítulo dos: el Compendio, o cómo entrar a la lista sin entrar al carrito
El 19 de agosto el Consejo de Salubridad General publicó en el Diario Oficial la incorporación de la vacuna al Compendio Nacional de Insumos para la Salud. Ese compendio es la lista a la que se tienen que ajustar IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y el resto del sistema público para comprar medicamentos y vacunas. Si un insumo no está ahí, ninguna institución puede adquirirlo con dinero público. Ahora sí está.
Pero fíjate en la letra chica: la indicación aprobada es para adolescentes de 10 a 14 años sin comorbilidades. La OMS la recomienda de 6 a 16 en zonas de alta transmisión. México eligió la ventana más angosta. ¿Tienes 35 años, vives en Tabasco y ya te dio dengue una vez, que es precisamente cuando la segunda infección se pone peligrosa? La vacuna pública, cuando llegue, no será para ti. Tampoco para tu hijo de 8 ni para tu papá de 60.
Y "cuando llegue" es la frase clave. Como reportó UDGTV el 2 de septiembre, la Secretaría de Salud federal no ha dicho cuántas vacunas comprará, a partir de cuándo estarán disponibles ni cuándo iniciaría la campaña nacional. Excélsior lo resumió con precisión: entrar al Compendio "no significa que haya iniciado una campaña nacional de vacunación" ni que puedas ir a pedirla al centro de salud. Estar en la lista del súper no es lo mismo que estar en el carrito, y mucho menos en la caja.
Capítulo tres: los números que sí existen
Mientras la vacuna espera turno, el mosquito no. Los datos oficiales de la Secretaría de Salud, con corte al 17 de agosto, dan 4,152 casos confirmados de dengue en 2026, de los cuales 2,237 son con signos de alarma o graves —más de la mitad, que es la proporción que debería preocuparte, porque son los que terminan en cama de hospital—, y 7 defunciones. Cinco estados concentran 72% de los contagios: Sonora con 1,047, Veracruz con 726, Tabasco con 546, Sinaloa con 470 y Quintana Roo con 208. Hay casos en 29 de las 32 entidades; solo Ciudad de México, Tlaxcala y Zacatecas se salvan.
Es cierto que el año viene mucho mejor que 2024, cuando el país vivió su peor temporada reciente: la propia Secretaría habla de una caída cercana a 80%. El IMSS, que cuenta de otra manera —casos notificados, que incluyen probables, no solo confirmados—, reportó el 1 de septiembre 17,304 casos hasta la semana epidemiológica 27 y 2,479 hospitalizaciones, contra 27,354 del mismo periodo de 2025: 36.7% menos. Son dos contabilidades distintas y no se suman; lo que sí coinciden es en la tendencia.
Pero "menos que el peor año de la historia" no es lo mismo que "poco". Y la curva de septiembre a noviembre siempre sube: la coordinadora de vigilancia epidemiológica del IMSS, Adriana Toriz Saldaña, lo dijo sin rodeos: la lluvia y el aumento de temperatura "pueden favorecer la reproducción del mosquito". El reporte semanal más reciente que cita UDGTV, a la semana 33, ya movía a Sonora a 1,065 casos, Veracruz a 796 y Tabasco a 570, y tenía 21 muertes sospechosas en estudio solo en Jalisco. Los brotes nuevos aparecen en Aguascalientes, Morelos y San Luis Potosí, estados que no acostumbraban salir en esta lista.
Lo que hace el sistema mientras no hay vacuna
La respuesta oficial es la de siempre, con un par de novedades. La Secretaría de Salud instaló más de 210 mil ovitrampas para medir la densidad de mosquitos y empuja la campaña de los "cinco pasos": lava cubetas, voltea recipientes, tira basura, corta maleza y mantén limpio el patio. El IMSS empezó a pintar unidades médicas y guarderías de Chiapas con pintura repelente, una idea interesante que por ahora es un piloto en un estado.
Nada de eso está mal. Pero es la estrategia de 1990 con mejores carteles. La herramienta nueva, la única que cambia la ecuación, es la que está aprobada, listada y sin comprar.
Qué significa para tu bolsillo
Aquí viene la parte que nadie te explica. Si no eres adolescente de 10 a 14 años, tu única puerta a una vacuna contra el dengue será la privada, cuando Qdenga llegue a las farmacias. Takeda dijo en marzo que prepara la distribución "en los próximos meses" tanto para el sistema público como para farmacias privadas; medio año después, sigue en preparación. Como referencia de lo que puede costar: la vacuna anterior, Dengvaxia, se vendía en clínicas privadas de Torreón a MX$2,800 por dosis en 2024, en esquema de tres dosis; otras fuentes la ubicaban en MX$2,500 por dosis. Qdenga se vende en otros países entre 40 y 115 dólares por dosis, según NMás. Con dos dosis, ese precio se paga dos veces por persona. Multiplícalo por una familia de cuatro en Veracruz y entiendes por qué la campaña pública importa.
Mientras tanto, lo que sí puedes hacer hoy y no cuesta: si tienes fiebre alta, dolor de cabeza detrás de los ojos, dolor muscular y manchas en la piel, no te automediques con antiinflamatorios —el IMSS lo repite en cada comunicado porque el ibuprofeno y la aspirina aumentan el riesgo de sangrado en dengue—. Toma paracetamol, hidrátate y ve a que te hagan la prueba. Si te la niegan o te piden pagarla, la guía de atención obligatoria en urgencias explica qué te deben, y la de precios de estudios de laboratorio te dice cuánto vale la prueba en el privado para que no te sorprendan. Si tienes seguro de gastos médicos, revisa antes tu deducible y coaseguro: una hospitalización por dengue grave es justo el tipo de cuenta que lo activa.
La pregunta que falta
Aprobar una vacuna cuesta un trámite. Meterla al Compendio cuesta una publicación en el DOF. Comprarla cuesta dinero, y decidir para quién cuesta valentía política, porque una campaña para 10 a 14 años en cinco estados es barata y una para todos los que ya tuvieron dengue, no. Hasta que alguien en la Secretaría de Salud ponga una fecha y una cifra, lo que México tiene contra el dengue es lo mismo que tenía en 2024: cubetas volteadas y buena suerte.
La vacuna ya existe. Lo que no existe es la decisión de usarla.